Este día se cumplen diez años de uno de los casos que más han estremecido al país, se trata del conocido crimen de Cumbres, perpetuado por el joven Diego Santoy Riveroll, quien el 2 de marzo de 2006 asesinó a dos menores y lesionó a quien fuera su novia tras terminar su relación sentimental.

El joven que en ese entonces tenía 21 años, se introdujo durante la madrugada a la casa de su exnovia Erika Peña Coss, ubicada en Monte Casino 2909, en la Colonia Cumbres Tercer Sector, en Monterrey, Nuevo León, donde con un pasamontañas, pretendió inicialmente aparentar un robo, pero asesinó a los pequeños Erick y María Fernanda.

Al ingresar al inmueble, Santoy se encontró con la empleada doméstica, quien fue amordazada y encerrada en uno de los baños de la casa mientras cometía los homicidios.

Después de terminar con la vida de los menores, el llamado “Asesino de Cumbres” hirió con un cuchillo en el cuello a Erika, quien fuera su novia por dos años, para después escapar.

A cuatro días de la tragedia, Diego Santoy y su hermano fueron detenidos en Oaxaca mientras viajaban en autobús por carretera…, ya que pretendían escapar en la frontera con Guatemala. Al día siguiente fueron trasladados en avioneta a Monterrey, donde declaró que había asesinado a los hermanos Peña Coss.

Tras recuperarse de la lesión que le causó, Erika confesó al ser dada de alta que su exnovio había privado de la vida a sus hermanos luego de terminar la relación sentimental.

El caso dio un giro cuando en su declaración, Santoy cambió su primera versión de los hechos, e inculpó a Erika en el homicidio de sus hermanos.

El nueve de agosto de 2009, la abogada del acusado, Raquenel Villanueva, fue ejecutada en la Pulga Río, pasando el caso al abogado Adolfo Vega.

Diego Santoy fue sentenciado en 2010 a 138 años de prisión por los delitos de homicidio de cada niño, así como homicidio en grado de tentativa, secuestro y robo de vehículo, sin embargo, el código penal del Estado indica que el asesino sólo podrá pasar 40 años encarcelado.

Aún con muchas respuestas por aclarar, Diego permanece en el penal de Cadereyta y ya entabló una relación sentimental con una mujer, con la que tuvo un hijo, mientras que Erika también se casó en 2014 con Mike Otto en la ciudad de San Miguel de Allende, Guanajuato.

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