Internacional

Por qué ómicron está teniendo un efecto más grave en EE.UU. que en Europa y Sudáfrica

Aunque la variante ómicron se extiende por todo el mundo, los funcionarios de salud pública de algunos países se han dado cuenta de que, en la mayoría de los casos, la cantidad de pacientes hospitalizados con covid-19 sigue siendo significativamente menor que en oleadas anteriores de la pandemia.

Pero no es el caso de lo que está sucediendo en EE.UU., donde el número de pacientes hospitalizados por el coronavirus ha alcanzado niveles récords. Según datos oficiales del país, 151.354 personas fueron hospitalizadas con el virus al 14 de enero, superando el récord establecido en enero de 2021.

El país vecino Canadá también ha sufrido, en menor medida que EE.UU., un avance de la pandemia en los últimos días.

¿Qué hay detrás de la diferencia entre la experiencia de América del Norte con la ola actual y lo que ha sucedido en Sudáfrica y Europa hasta ahora?

Para los expertos entrevistados por la BBC, EE.UU. parece estar viviendo una “tormenta perfecta” de la pandemia, con menos personas vacunadas, equipos sanitarios agotados, el invierno, la presencia de la variante delta (más grave) mientras ómicron se propaga rápidamente; además de las dificultades de acceso a las unidades de salud y una población con niveles alarmantes de obesidad e hipertensión que aumentan las posibilidades de tener covid grave.

¿Cuál es el impacto de la ola actual en los hospitales de EE.UU.?
Los hospitales de los EE.UU. han informado que el aumento de pacientes infectados ha aumentado en gran medida la presión sobre las instalaciones que ya estaban abrumadas por la pandemia.

Juan Reyes, director de medicina hospitalaria de la Universidad George Washington en Washington DC (que tiene una de las tasas más altas de ingresos hospitalarios per cápita), dijo que este aumento “ha sido mucho más difícil” que los anteriores.

“El desafío al que nos enfrentamos ahora es que está sucediendo a un volumen mayor y la estructura es un poco más delgada”, le dijo a la BBC. “La diferencia ahora es que hay mucho cansancio, en los profesionales de la salud y en la población en general”.