Vancouver, Canadá.— Más de 100 personas fallecieron en el área de Vancouver en medio de una ola de calor que azota el oeste de Canadá y partes del noroeste de Estados Unidos, anunció ayer la policía federal canadiense.

Las autoridades reportaron al menos 145 muertes repentinas desde que una ola de calor extremo se apoderó de la provincia, y se espera que el peligro continúe frente al calor implacable que se pronostica durante los próximos días.

Según el servicio meteorológico, se registraron 49.5 grados celsius, la temperatura más alta de todos los tiempos.

“Creemos que el calor contribuyó a la mayoría de las muertes”, dijo un comunicado de la policía, agregando que la mayoría de las víctimas son personas de la tercera edad.

“Este tiempo puede ser mortal para los miembros vulnerables de nuestra comunidad, especialmente los ancianos y los que tienen problemas de salud subyacentes”, dijo un portavoz de la Real Policía Montada de Canadá RPMC de Burnaby, Mike Kalanj, instando a la gente a “comprobar cómo están sus seres queridos y vecinos”. Un mensaje del que se hizo eco el primer ministro de la provincia de Columbia Británica, John Horgan:

“Esta es la semana más calurosa que han vivido” los habitantes de esta región, dijo.Además de Columbia Británica, también se han emitido avisos para las provincias más orientales de Alberta, Saskatchewan y Manitoba, así como para partes de los territorios del Yukón y del Noroeste, en el norte de Canadá.

La ola de calor también afectó a ciudades estadounidenses al sur de Vancouver, como Portland (Oregon) y Seattle (Washington), conocidas por su clima templado y húmedo, donde la temperatura alcanzó su máximo histórico desde que se iniciaron los registros en 1940.

La ola de calor ha provocado varios incendios forestales a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y Canadá.