Pemex aceptó el riesgo de estar expuesta a ciberataques, fallas en su sistema tecnológico o actos deliberados de empleados que pueden paralizar sus operaciones.

“Si la integridad de nuestros sistemas de tecnología de la información se comprometiera debido a otro ataque cibernético, a la negligencia o mala conducta de nuestros empleados, nuestras operaciones comerciales pueden verse interrumpidas o incluso paralizadas”, señaló.

“También estamos sujetos al riesgo de que algunos de nuestros empleados puedan participar en el mercado ilícito de combustibles; además, nuestras instalaciones están sujetas al riesgo de sabotaje, terrorismo y bloqueos”.

Anteriormente ya había sido reportado que la petrolera sufría ataques cibernéticos de manera recurrente con 600 mil casos mensuales, de acuerdo con el Informe de Rendición de Cuentas de Conclusión de la Administración 2012-2018.

Sin embargo, en el informe remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la empresa asegura que cuenta con un programa de seguridad de la información que responde a esas situaciones de riesgo.

“Estamos sujetos a varios riesgos que son comunes a las empresas de petróleo y gas (…) nuestras operaciones están respaldadas por nuestros sistemas de tecnología de la información y, por tanto, la ciberseguridad juega un papel clave en la protección de nuestras operaciones”, indicó.

En 2019, Pemex sufrió un ciberataque dirigido a determinadas aplicaciones de software informático. Entonces no se afectó la continuidad operativa de la empresa y después del ataque se implementaron medidas correctivas destinadas a contener los daños y preservar la integridad de la información patentada.

Pemex informó que, pese al aumento en los últimos años en el robo y comercio ilegal de los combustibles, durante 2019 y 2020 estas actividades se redujeron.

Precisó que en esos periodos el promedio diario era de 6.4 mil barriles robados, volumen que se ha reducido en la actualidad a 4.8 mil toneles al día.

Indicó que esta disminución representa una caída de 25 por ciento comparado con 2019. En tanto, al final de este año y de 2020 las pérdidas por el robo de combustible fueron de 4 mil 644 millones y 4 mil 279 millones pesos, respectivamente.

Susto en Colonial Pipeline

El sistema de comunicaciones del oleoducto de Colonial Pipeline, la mayor red de gasolina en Estados Unidos, se cayó ayer, días después de que reanudara sus operaciones tras el ciberataque del 7 de mayo.

Pese a que la situación ha mejorado, todavía hay escasez de combustible en muchas gasolineras del país.