Accidente en el Museo Reina Sofía. Una turista italiana tropezó ayer en una de las salas de la colección permanente y en su caída se agarró, desgarrándola parcialmente, a una importante obra de Alberto, la escenografía para el ballet La romería de los cornudos. Una obra basada en el Romance de Fuente Viva de Lorca que fue estrenada en 1933 por la compañía de la Argentinita con música de Gustavo Pittaluga y libreto de Cipriano Rivas Cheriff. La escenografía, una pintura al agua sobre papel de 14 por 7 metros, ha resultado desgarrada varios centímetros pero el museo no presentará denuncia contra la turista porque consideran que no ha habido dolo y además ya han sido capaces de repararla in situ y está de nuevo a la vista.

Las versiones sobre cómo se ha producido la caída difieren. Y también circulan versiones diferentes sobre la reacción de la mujer tras el accidente. Si algunos medios aseguran que el tropiezo se produjo cuando la turista iba a realizar una selfie, desde el museo dicen que lo sucedido es excepcional porque no pasa todos los días, pero quitan hierro al asunto. Aseguran que simplemente una turista italiana cometió una imprudencia. Se subió a la plataforma en la que está colocada la escenografía de La romería de los cornudos, tropezó y se agarró a un lado de la obra, desgarrándola unos centímetros bajo la parte frontal derecha. Quizá fuera para hacerse una selfie, pero el museo no tiene constancia.

Tras el accidente se activó el protocolo: acudieron los servicios de restauración del museo y, como se trata de un daño a un bien público, se dio parte a la policía, aunque el museo no denunció porque no había mala intención. La mujer, aseguran, era presa de un ataque de nervios, y más aún su marido, y dicen que no les consta, aunque tampoco lo desmienten, que se negara a facilitar sus datos y que tuviera que acudir por eso la policía.

Durante la jornada de ayer se colocó un biombo en el espacio donde se exhibía y comenzaron a trabajar los restauradores. A las diez de la mañana de hoy ya estaba restaurado el daño y no hubo que trasladar la pieza al taller de restauración ni desmontarla, y hoy ya estaba de nuevo a la vista del público.

La escenografía de La romería de los cornudos fue concebida por el escultor y pintor Alberto (Alberto Sánchez, Toledo, 1895-Moscú, 1962, autor de la escultura que preside la plaza del Reina Sofía, El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella) como un árido paisaje onírico de inspiración castellana habitado por formas óseas y sinuosas en consonancia con la obra que venía haciendo junto con el pintor Benjamín Palencia en la denominada Escuela de Vallecas.