Donald Trump, presidente de Estados Unidos, aprobó este lunes un proyecto petrolero y gasífero en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico de Alaska, donde viven osos polares, lo que lo encamina a emitir contratos de arrendamiento de décadas en el área virgen antes de un posible cambio en el liderazgo del país; ecologistas no han demorado en repudiar esta medida contra el medio ambiente.

El proyecto petrolero en el refugio nacional de fauna ártica en Alaska comenzaría “desde fin de año”, precisó el secretario del Interior, David Bernhardt, a The Wall Street Journal. El refugio de 7.7 millones de hectáreas, alberga poblaciones de vida silvestre, incluidos el caribú puercoespín y los osos polares, y ha estado fuera del alcance de la perforación durante décadas. Pero Donald Trump ya dio luz verde.

Abrió el área al arrendamiento de petróleo y gas, pilar clave de la agenda energética del presidente de Estados Unidos.

Donald Trump inicia su proyecto petrolero para expandir la producción de los combustibles fósiles en tierras públicas.
El Departamento del Interior realizaría una venta de arrendamientos de petróleo y gas en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico de Alaska para fin de año. “Realmente no estoy impulsado por la dinámica política” de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, dijo David Bernhardt. Las encuestas muestran que Trump está detrás de su rival Joe Biden, un demócrata.

Si se concluye, el proyecto petrolero podría comenzar en unos ocho años, dijo Bernhardt, con una actividad que durará unos 50 años. El programa de perforación alcanza a una zona costera de unos 70 mil kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a Irlanda, a lo largo del océano Ártico en la mayor zona natural protegida del país. El presidente Donald Trump apuesta todo en pro del sector energético del país.