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Vigente El Comité Estatal Del Programa Mexicano De Sanidad De Moluscos Bivalvos.

Vigente El Comité Estatal Del Programa Mexicano De Sanidad De Moluscos Bivalvos.

Para mantener la puntual vigilancia sanitaria de productos ostrícolas comercializados y procesados como indica la norma y proteger la salud de la ciudadanía, la Secretaría de Salud, a través de la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Copriscam), reinstaló el Comité Estatal del Programa Mexicano de Sanidad de Moluscos Bivalvos.

 

Este comité se conforma por instituciones como: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Cámara Nacional de las Industrias Pesqueras y Acuícola (CONAINPESCA), la UNACAR, la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC) y la Planta Ostrícola “Los Tamarindos”.

 

El comisionado estatal de la Copriscam, Santiago Rubén Rodríguez Adam informó que el objetivo primordial de este organismo, es cuidar la salud de los consumidores mediante una estricta vigilancia de los bancos ostrícolas y su comercialización.

 

Mediante esta acción de vigilancia constante, se evita el riesgo de enfermedades a los consumidores de moluscos bivalvos, este ejercicio se realiza a la Planta Ostrícola “Los Tamarindos”, que se encuentra autorizada para la explotación de los bancos de ostión y la comercialización de los moluscos que de ahí son extraídos.

 

La Copriscam monitorea la aplicación de todas las medidas de higiene para el empaquetado y comercialización del producto de mar, así como la detección oportuna de algas nocivas para la salud, como la marea roja ya que los moluscos se alimentan de sedimentos en el agua que al ingerirse el producto crudo, deriva un mayor riesgo para la salud.

 

La toma de muestras en los bancos ostrícolas, la realiza mensualmente el personal de la Copriscam para conocer la salud de los moluscos bivalvo, donde se puede detectar la presencia de bacterias que puedan poner en riesgo la calidad del producto; en el 2017 no se detectó ninguna anomalía.

 

También se mantienen los operativos de detección de productos ostión procedente de otra región y se corrobora el procesado en la planta ostrícola, tienen que tener las etiquetas de la planta que los extrae y vende, y en caso de incumplimiento al manejo correcto del producto, se sanciona conforme marca la ley sanitaria.