En esta segunda parte del tiempo ordinario hay algunas solemnidades que son móviles, es decir, cuya celebración cambia año con año, pues dependen de la fecha en que se celebre Pentecostés, o del fin de este tiempo con el inicio del Adviento.

La primera es la Santísima Trinidad, que se celebra el domingo posterior a Pentecostés.

La segunda es la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, Corpus Christi, que puede celebrarse en dos días, dependiendo del país. En los lugares en que sea fiesta de precepto, se celebra el jueves posterior a la Santísima Trinidad. En los lugares en que no sea fiesta de precepto, se celebra el domingo posterior a la Santísima Trinidad.

La tercera es el Sagrado Corazón de Jesús, que se celebra el viernes posterior al siguiente domingo tras la Santísima Trinidad.

Para ser más claros: hay que contar tres semanas después de Pentecostés. El domingo de la primera semana, será la Santísima Trinidad. En la segunda semana se celebrará Corpus Cristi (en unos países en jueves y en otros en domingo). En la tercera semana se celebrará el Sagrado Corazón.

Adicionalmente, hay una cuarta solemnidad móvil de Tiempo Ordinario, que es Jesucristo, Rey del Universo. Esta se celebra el último domingo del tiempo Ordinario, es decir, el domingo previo al primero de Adviento.

También hay una fiesta que es movible: Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, que se celebra el jueves después de Pentecostés; y dos memorias marianas que cambian cada año: la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, que se celebra el lunes posterior a Pentecostés; y el Inmaculado Corazón de la Bienaventurada Virgen María, que se celebra el sábado posterior al segundo domingo después de Pentecostés.