Desde hace una década la Cofepris mantiene una regulación muy escrita que sólo permite 0.159 gramos por kilogramo de carne procesada. “Esa concentración que está severamente restringida” se trata de una cantidad mínima y “el consumo de este tipo de productos no representa un riesgo”, aseguró Rocío Alatorre.

El año pasado la Agencia de Investigación sobre el Cáncer recolectó 800 estudios sobre las causas de esta enfermedad realizados en todo el mundo en los últimos 20 años. De esa cantidad seleccionaron 40 análisis, es decir, cinco por ciento de toda la literatura revisada.

Al concluir este ejercicio de metaanálisis encontraron que algunos cánceres, en particular el colorrectal, podrían estar asociados al consumo de carne roja y embutidos e informaron sus hallazgos a la Organización Mundial de la Salud, la cual les encargó este gran estudio.

En entrevista telefónica con Fórmula Financiera, Rocío Alatorre, comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, (Cofepris), explicó que, básicamente, la Agencia entregó dos conclusiones a la OMS.

En primer lugar, sobre la carne roja, la información disponible no es concluyente, hay información científica limitada por lo que se necesita realizar más investigación.

Por lo que toca a los embutidos, hay evidencia más sólida, pero no por la carne en si, sino por las sustancias que “potencialmente son carcinógenas”, en concreto nitritos y nitratos que son sustancias que pueden generar cáncer. Estas sustancias se agregan en su proceso de elaboración para dar color, realzar el sabor y prolongar su vida en el anaquel.

Así, el lunes pasado la OMS difundió estas dos grandes conclusiones: no hay evidencia de que el consumo de carne roja provoca cáncer y es necesario regular el uso de sustancias carcinógenas en el proceso de producción de embutidos.

Al hablar sobre la regulación de estas sustancias en la producción de embutidos en México, Alatorre aseguró que desde hace una década la Cofepris mantiene una regulación muy escrita que sólo permite 0.159 gramos por kilogramo de carne procesada.

“Esa concentración que está severamente restringida”, se trata de una cantidad mínima y “el consumo de este tipo de productos no representa un riesgo”, aseguró.

Afirmó que la OMS hizo además una serie de recomendaciones en torno a este tema: un consumo saludable, no excesivo de embutidos; procurar una dieta balanceada y continuar las investigaciones.

“La carne no es carcinógena”, no hay evidencia sólida; la OMS descarta la posibilidad de advertir directamente sobre este alimento y sobre los embutidos lanza la alerta por las sustancias que se usan en su producción, pero no por la carne en sí misma, reiteró la funcionaria.

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