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Dios los cría…y solapan la carnicería.

Carnicerías tirando aguas negras y sangre a la calle, taquerías que no tienen la menor higiene y públicamente preparan carne descompuesta, dejando los alrededores infestados de insectos y malos olores, franquicias que venden hamburguesas de carne descompuesta, supermercados que tiran aguas negras con podredumbre.

Gusanos en las tortas y en los hot dogs, alimentos podridos en conocidos supermercados, cigarros “piratas” por todos lados, son sólo algunas de las irregularidades que el Coordinador  de la Comisión para la Prevención de Riesgos Sanitarios del Estado de Campeche (COPRISCAM),   Cristian Israel  Castillo Concha, ha dejado pasar, a pesar de los constantes señalamientos en los medios.

El campechano, que tiene en sus manos la salud de los carmelitas, se hace que la virgen le habla cuando se le menciona el fétido olor que emana de “prestigiados” establecimientos del centro de la ciudad, por la acumulación de aguas negras.

En el portal web de la COPRISCAM, dice que es la Dependencia del Gobierno del Estado que lleva a cabo la vigilancia sanitaria de productos, actividades, establecimientos y servicios dedicados a la elaboración de alimentos, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, entre otros productos, con el propósito de proteger al público del consumo de productos de mala calidad.

Pomposamente, dice también: “Nuestra Misión es proteger a la población campechana contra riesgos sanitarios y Nuestra Visión es lograr una población sana debidamente protegida”.

Aguas negras representan un riesgo sanitario.

Bebidas adulteradas en los bares, representan un riesgo sanitario.

Gusanos en las tortas son un riesgo sanitario.

Cigarros piratas, falsificación china de marcas conocidas, traídos de Chetumal, riesgo sanitario.

Cierto, la web de Copriscam dice claramente: “Población campechana”, tal vez por eso el atolondrado sujeto crea que la población carmelita no está incluida, habrá que informarle que Carmen es el corazón económico, precisamente, de Campeche.

En su defensa, ha dicho que la gente no denuncia, olvidando que su obligación es realizar inspecciones sanitarias de manera frecuente y aleatoria entre todos los establecimientos que manejan alimentos, sea preparados, o en  canal.

El 31 de diciembre de 2015, fue detenido Leyber Vázquez, inspector de Copriscam, cuando intentaba extorsionar a la dueña de un restaurante. Aunque el inspector fue despedido, la realidad es que quedó al descubierto la inmundicia en que se mueven Cristian Castillo y sus secuaces.

Sus actitudes, así como la aparente negligencia para hacer el trabajo por el que le pagan con dinero de nuestros impuestos, denotan un profundo desprecio por los habitantes de la isla.

Mi abuela, recia mujer papanteca, decía: “Piensa mal y acertarás”, si hemos de obedecerla, habrá que pensar que Cristian Israel  Castillo Concha está vendiendo la salud del pueblo carmelita a cambio de unas monedas para sus mugrientas alforjas.

O, sólo tal vez, le gusta comer gusanos y por eso no ve nada de malo en los cochineros que existen en la isla, disfrazados de expendios de alimentos.

¡Cáspita!

Se acabó el espacio.

Nos vemos, pues…

Pluma: JOSE LUIS HUERGO

 

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