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Dios los cría…y se roban hasta el perico.

 

Pluma: JOSE LUIS HUERGO

El Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Educación Pública, diseña e implementa los programas educativos que se imparten en las escuelas normales del país, que es donde se “prepara” al magisterio.

Nuevamente, el Gobierno Federal, otra vez a través de la Secretaría de Educación Pública, expide certificados de estudios a los llamados “profesionales de la educación”, es decir, los certifica.

Es el mismo Gobierno Federal, vía la misma Secretaría de Educación Pública, quien otorga una cédula profesional a quienes estudiaron y aprendieron el programa educativo correspondiente a la carrera magisterial.

Ahora resulta que el Gobierno Federal afirma que el magisterio no está preparado e insiste en aplicarles una evaluación. Si hubiera congruencia, de entrada se hubiera implementado un nuevo programa educativo en las escuelas normales, al menos acorde a lo que contiene la dichosa evaluación.

Pero no, papá gobierno insiste en evaluar a aquellos a quienes enseñó mal, preguntándoles lo que ni siquiera les enseñó y sin proponer un remedio a la grave situación de la enseñanza en nuestro país.

Si bien es cierto que un elevado porcentaje de los maestros y maestras en México está constituido por personas sin vocación por la enseñanza ni inclinación alguna hacia el conocimiento, es porque así conviene al Gobierno, dado que un pueblo inculto, es un pueblo fácilmente manipulable vía Televisa.

¿Entonces, a qué obedece el interés del Gobierno en evaluar a los maestros?

Fácil, la Reforma Educativa, al igual que las demás reformas de Peña Nieto, no fue diseñada para beneficiar a los mexicanos, no señor, sino a los gobernantes.

Es decir, la evaluación magisterial no tiene la intención de mejorar la calidad educativa en México, sino de recortar la plantilla laboral y así, el gobierno recortará sus gastos.

¿Que qué hará Peña Nieto con el dinero ahorrado por este medio? Seguramente tratar de cubrir el déficit que dejarán los ingresos petroleros, pues la Reforma Energética fue diseñada para vender la paraestatal de una manera disfrazada, primero demostrarán que no es competitiva y en su momento la disolverán, luego de vender todo por debajo del agua.

En teoría, una sociedad es un grupo de personas que eligen a quien consideran más adecuado para administrar sus impuestos, invirtiendo en servicios públicos, seguridad, vías de comunicación, etc.

En la práctica, el encargado de administrar los impuestos cada vez nos cobra más y nos da menos por nuestro dinero: Las autopistas son concesionadas a las constructoras, que invierten en su construcción y recuperan su lana cobrando elevadas cuotas por utilizarlas, la recolección de basura la pagamos directamente los ciudadanos, en algunos estados del país, hasta el servicio de agua potable ya fue privatizado.

Para lograr sus oscuros fines, hasta la Constitución modificó a su antojo.

Mientras que el presidente de Guatemala fue obligado a renunciar y hecho preso, por delitos mucho menores que los cometidos por EPN y su gavilla, la perrada se prepara para celebrar “El Grito” en el zócalo del DF con La Arrolladora.

Pan y Circo. El pueblo se va a descolgar en masa, a la fiesta gratis, a la noche libre con permiso de emborracharse en la calle y hacer desmanes toda la noche.

Gracias a la SEP y sus programas educativos, saben que es “La Noche del Grito”, pero no saben ni quien gritó, ni por qué gritó, ni cuando gritó, ni a quien le gritó.

Por eso, difícilmente van a cambiar las cosas.

Y apenas vamos a medio sexenio.

Mi abuela, mujer papanteca de recio carácter, decía: “Por allá al sur es Guatemala, por acá es Guatepeor”.

¡Diantres!
Se acabó el espacio.
Nos vemos, pues…

 

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