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Desarrolla INIFAP híbrido de maíz.

La nueva variedad H-70 contribuye a reducir la falta de híbridos de maíz de alto rendimiento, con un enfoque regionalizado para su aprovechamiento en comunidades de zonas vulnerables del país.

Los rendimientos obtenidos con este cultivo superaron en 13 por ciento al rendimiento de híbridos comerciales; su principal impacto económico consiste en la diferencia de pasar de tres a siete toneladas por hectárea.

Los Valles Altos, que comprenden Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Michoacán, Morelos, Estado de México y el Distrito Federal, son beneficiados con híbridos de alto rendimiento y resistencia a las enfermedades de planta y mazorca.

El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) desarrolló un híbrido de maíz H-70 para ciclos intermedios (siembra tradicional, mecanizada e intensiva), de alto rendimiento, resistente a plagas y adecuado para la industria de la masa-tortilla, con adaptación en las comunidades de los Valles Altos de la Mesa Central de México.

Con la combinación de líneas progenitoras del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y del INIFAP –órgano desconcentrado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)-, se logró el nuevo híbrido de maíz H-70.

El investigador del Instituto, Josué Gámez Vázquez, señaló que la nueva variedad H-70 contribuye a reducir la falta de híbridos de maíz de alto rendimiento, con un enfoque regionalizado para su aprovechamiento en comunidades de zonas vulnerables del país.

Destacó que los rendimientos obtenidos con H-70 superaron en 13 por ciento al rendimiento de híbridos comerciales, y su principal impacto económico consiste en la diferencia de pasar de tres a siete toneladas por hectárea sobre la productividad de la semilla criolla, que representan de siete a 14 mil pesos por hectárea, incremento que hace más rentable la producción de maíz
Comentó que los trabajos para el mejoramiento de maíz híbrido en los Valles Altos -que comprenden Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Querétaro, Michoacán, Morelos, Estado de México y el Distrito Federal-, han permitido desarrollar híbridos con alto rendimiento y resistencia a las enfermedades de planta y mazorca.

Uno de estos híbridos, explicó, es el H-70, que es trilineal, de grano blanco y textura semi-cristalina, con adaptación favorable a altitudes de dos mil 200 a dos mil 600 metros.
Su madurez es intermedia, ya que logra su floración masculina o espigamiento a los 100 días y la femenina, o jiloteo, a los 102 días en localidades a dos mil 500 metros sobre el nivel del mar; presenta una altura de planta de 2.4 metros y es resistente al acame de raíz y tallo.

Detalló que la constitución genética de este híbrido le permite prosperar favorablemente a niveles distintos de riego y precipitación pluvial, y su siembra en áreas con retraso del temporal hasta el 15 de mayo.

Su porte de planta facilita la siembra intensiva con 70 mil plantas por hectárea para producción de grano, y tiene potencial para la producción de forraje en áreas de riego y buen temporal.
Su rendimiento varía de 4.0 a 12.3 toneladas por hectárea, de acuerdo a la zona, bajo una densidad de 65 mil plantas por hectárea. La mazorca tiene en promedio, una longitud de 16.0 centímetros con 18 hileras y 34 granos por hilera.

El peso de mazorca lo que es apropiado para la industria de la masa-tortilla. La cosecha se puede realizar a los 165 días, con un contenido de humedad en grano de 25 a 26 por ciento.
Si el productor no dispone de almacenes para secado, puede efectuar la cosecha a los 210 días con un contenido de humedad de 18 por ciento en el grano y procurar que la mazorca continué su secado natural.

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