Eni SpA de Italia y Pan American Energy LLC de Argentina fueron algunas de las empresas que obtuvieron licitaciones para realizar perforaciones petroleras en México. El anuncio tuvo lugar unos dos meses después de un intento inicial de atraer oferentes que fue en gran medida desairado.

Pero mientras México finalmente está comenzando a ver cómo dan fruto sus reformas, Petróleos Mexicanos continúa recuperándose de una caída en los precios del petróleo en tanto su producción cae por undécimo año consecutivo.

Estos destinos divergentes se reflejan en el mercado de bonos. Los operadores exigieron el miércoles 1.7 puntos porcentuales de rendimiento extra para tener bonos en dólares del productor en lugar de deuda pública, la prima más alta registrada hasta ahora.

“Pemex no sale de su cenagal”, dijo Edgardo Sternberg, gerente de cartera en Loomis Sayles Co. y que tiene bonos de Pemex. El margen más grande “representa mayormente el precio del petróleo que deriva en ganancias más bajas para Pemex”.

Ejecutivos de prensa de Pemex no respondieron en forma inmediata a una consulta sobre la brecha de renta más amplia.

El director general de Pemex, Emilio Lozoya, dijo en agosto de 2014, cuando los legisladores aprobaron las normas para implementar los cambios legales, que la empresa se fortalecería y sería más rentable gracias a la reforma energética.

Sin embargo, transcurridos más de dos años desde que el Presidente Enrique Peña Nieto, firmó las enmiendas constitucionales, la producción de Pemex cayó hasta el nivel más bajo desde al menos 1990.

Pemex todavía tiene que afianzar asociaciones con empresas privadas para incrementar los ingresos como parte de la reforma energética.

El 25 de agosto, Moody’s Investors Service dijo que estaba analizando rebajar la calificación crediticia “A3” de Pemex, mencionando la preocupación de que la empresa incrementará su deuda en los próximos años “muy por encima de los niveles históricos en un momento en que la producción está estancada y la rentabilidad y el flujo de efectivo son muy débiles”.

 

Moody’s mantuvo estable su perspectiva para la nota de México.

 

La deuda total de Pemex en el primer semestre de 2015 creció a un récord de 85 mil millones de dólares.

 

“Fueron quizá demasiado entusiastas respecto de cuándo entrará en juego una producción petrolífera significativa” para Pemex después de las reformas, dijo Wilbur Matthews, máximo responsable de Vaquero Global Investment LP.

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