Columna

Un Santo Educador

Mons. José Francisco González González

XIV Obispo de Campeche

Un santo de caridad fina fue San Juan Bosco. Él nació en agosto de 1815. Hijo de campesinos.  Su padre fue Francisco Bosco, quien muere a causa de una pulmonía, apenas dos años después de haber nacido Juan, y Margarita.

Desde pequeño, Juan Bosco tenía “sueños”, que a la postre resultaban proféticos. Guardadas las distancias, los sueños de Juan eran como los sueños de José en el libro de Génesis.

En un sueño, a los 9 años de edad, Juan vio un grupo de gentes blasfemar. Se le acercó un hombre majestuoso, vestido de blanco, y le ordenó ponerse a la cabeza de ese grupo de personas blasfemas con la siguiente indicación: “Deberás hacértelos amigos, no con malos tratos, sino con la mansedumbre y la caridad”.

En el mismo sueño, Juan escuchó que a su debido tiempo iba a comprender el sueño y su contenido. Él contó a sus hermanos el sueño. Se burlaron de sus imaginaciones.

sin embargo, poco tiempo después, decide entrar al seminario, y seguir la vocación sacerdotal. Para ayudarse en sus estudios seminarísticos, trabajó en un establo.

Fundó, allí, la “Sociedad de la Alegría”, que consistía en un grupo de amigos de buena fe, que a través de trucos de magia y acrobacias se acercaban para orar.

Era un joven alegre, sencillo, tierno, inocente. Su mayor preocupación era acercar a los otros a Dios.

Una frase que repetía con frecuencia era: “Toglimi tutto, ma dammi le anime” (Quítame todo, pero dame las almas). Quiso entrar con los franciscanos.  No le fue posible.

Juan Bosco ve, con tristeza, a muchos jóvenes perdidos en los vicios y angustiados por la falta de trabajo. Anacleto González Flores va a decir: “Hay jóvenes, falta juventud”, porque estaban sin esperanza, sin alegría.

Comenzó a visitar la cárcel, y ver el degrado en que vivían los presos, muchos de ellos niños-jóvenes entre los 12 y 18 años de edad.

En 1841, decide reunir a un grupo de jóvenes con problemas, algunos con antecedentes penales. La decisión la toma, después de haber celebrado la Misa en la Iglesia de San Francisco. Sus primeros discípulos fueron tres hermanos, Buzzetti, quienes se refugiaban en la Iglesia para adormentarse un poco y descansar. Uno de ellos, a la postre, va a ser sacerdote.

El método educativo y caritativo de don Bosco consistía en tres palabras: Razón, Religión y Amor. Él inventó y desarrolló el método educativo “preventivo”, afinado por su profundo amor a los jóvenes.

FRASES DE DON BOSCO

He aquí algunas frases memorables de Juan Bosco:

•                 ¿Quieren hacer una cosa buena? Eduquen a la juventud. ¿Quieren hacer una cosa divina? Eduquen a la juventud. Antes bien, esta, entre las cosas divinas, es divinísima.

•                 A Dios no le placen las cosas hechas por la fuerza. Siendo Él, el Dios del amor, quiere que todo se haga por amor.

•                 No consideres como amigo al que siempre te alaba y no tiene el valor de decirte tus defectos.

•                 Siempre se debe preferir el bien general al particular. nuestro beneficio particular no debe tomarse en cuenta cuando se trata del bien común.

•                 Hemos de hacer buenos cristianos y honrados ciudadanos.

•                 Muéstrate siempre alegre, pero que tu sonrisa sea sincera.

Don Bosco muere en Turín, Italia, el 31 de enero de 1888. Sus restos están expuestos en la Iglesia de Santa María Auxiliadora.

 

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