El congreso de Costa Rica aprobó de forma definitiva una ley que permitirá el uso medicinal de la marihuana, además del cáñamo con propósitos industriales, concluyendo tres años de fuertes discusiones acerca del tema.

En total, 35 de los 57 integrantes de la Asamblea Legislativa de Costa Rica, autorizaron la propuesta con unos cambios sugeridos por el presidente Carlos Alvarado, quien en enero pasado vetó la ley argumentando razones de salud y de seguridad.

Costa Rica aprueba uso medicinal de la marihuana
Rosa Volio, legisladora de oposición, señaló que “el proyecto quedó incólume” y agregó que “el veto no afectó la integralidad de esta propuesta que traerá inversión, generará empleo, permitirá el acceso a mercados millonarios y reactivará al sector agrícola”.

La ley permitirá a las autoridades de Costa Rica, otorgar licencias para la producción e industrialización del cannabis con fines médicos o terapéuticos.

La nueva ley que permite el uso medicinal de la marihuana, busca dinamizar la economía, golpeada por la contingencia sanitaria del Covid-19 y facilitar que enfermos tengan acceso a productos terapéuticos derivados de la marihuana, que actualmente se comercializan de forma irregular en la nación de centroamericana.

Cabe señalar que el proyecto recién aprobado excluye la producción y venta de la marihuana con fines recreativos, pero sí declara libre el cultivo, la producción, la industrialización, la comercialización de cáñamo o cannabis no psicoactivo .

El cáñamo, que cuenta con un bajo contenido de Tetrahidrocannabinol (THC), tiene usos industriales como la fabricación de textiles, aceites, biocombustibles, medicamentos y cosméticos, entre muchos otros.

Instituto Costarricense sobre Drogas vigilará a productores de marihuana
La legislación, que podría ser firmada esta misma semana por el Presidente Alvarado, contempla además que todos los productores de la planta se registren ante dependencias sanitarias y se sometan a la vigilancia del
(ICD).

Desde el año 2020, la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), un organismo público de la nación centroamericana, había recomendado entrar en la industria del cáñamo y la producción de derivados de la marihuana para fines curativos, alimentarios y textiles, esto ante su crecimiento en mercados internacionales.