En su misa dominical en El Vaticano, el Papa Francisco recordó la masacre de 72 migrantes perpetrada hace 10 años en San Fernando, Tamaulipas.

“Eran personas de diferentes países que buscaban una vida mejor”, dijo, después de referir que mañana se cumplirá justo una década del crimen.

“El Señor pedirá cuentas de todos los migrantes caídos en el viaje de la esperanza. Son todos víctimas de la cultura del descarte”.

El Pontífice también expresó su solidaridad con todas las familias que hasta ahora buscan verdad y justicia sobre lo ocurrido.