La pareja recibió en su casa a una joven refugiada ucraniana y el hombre se enamoró de ella en menos de dos semanas.

En una historia increíble, un hombre decidió dejar a su novia de toda la vida para irse con una refugiada ucraniana a la que recibieron en su casa. Tony Garnett, un guardia de seguridad de 29 años y papá de dos hijos, quedó flechado por Sofía Karkadym y después de diez días hospedando a la joven ucraniana decidió que era suficiente. ¡Lo dejó todo para estar con la refugiada!

Durante los últimos meses, cientos de familias en Europa voluntariamente han recibido a los refugiados que escapan de la guerra en Ucrania. En la Gran Bretaña, Tony Garnett y su novia Lorna, con quien tenía 10 años de relación, decidieron que era el momento de apoyar a Sofía Karkadym, una joven de 22 años que estaba pidiendo ayuda para huir de la invasión rusa en su país.

Karkadym es originaria de Lviv (Leópolis), una ciudad ubicada al oeste de Ucrania muy cerca de la frontera con Polonia. La joven refugiada llegó a vivir a la Gran Bretaña a inicios del mes de mayo después de conocer a Garnett vía Facebook. “Desde que lo vi fue amor a primera vista. Todo ha sido muy rápido, pero, así es nuestra historia de amor. Yo sé que la gente hablará muy mal de mí pero así pasan las cosas. Yo podía ver que Tony no era feliz”, fueron las palabras de la refugiada ucraniana, Sofía Karkadym.

Cuando Sofía llegó a su nuevo hogar, el hombre le pidió a una de sus hijas que se cambiara de cuarto con su hermana para que la refugiada ucraniana tuviera una recámara disponible. Al parecer, desde el momento en que la joven de 22 años llegó a la casa en Bradford, Lorna, la novia de Tony, empezó a mostrarse muy celosa de acuerdo al testimonio del hombre que causó este increíble triángulo amoroso. “La atmósfera se estaba poniendo muy mal en casa y Sofía me dijo que no sabía si podía seguir viviendo con nosotros bajo estas circunstancias. Lamentamos mucho el dolor que hemos causado, pero, yo descubrí una conexión con Sofía que nunca había experimentado. Estamos pensando en pasar el resto de nuestras vidas juntos”, fueron las palabras del novio.

Diez días después de que la refugiada ucraniana llegó a su nueva casa, Lorna (la novia) le dejó muy claras las cosas a su novio y le pidió que tomara una decisión definitiva. Al parecer, menos de dos semanas fueron suficientes para enamorarse y el hombre lo dejó todo para irse con Sofía. “Todo empezó como un simple deseo mío de hacer lo correcto ayudando a que alguien tuviera un techo. En ese momento, Sofía entró a mi vida y es algo por lo que siempre estaré agradecido. Los dos empacamos nuestras maletas y nos mudamos temporalmente a casa de mis padres. Ya estamos buscando departamento y somos muy felices”, dijo Garnett.